Una semana variada puede organizarse con siete almuerzos distintos que compartan bases y cambien proteína, legumbre, cereal, verdura y técnica. La lista siguiente es una propuesta editorial adaptable: no afirma porciones, tiempos ni costos universales y debe ajustarse al tamaño del hogar, restricciones alimentarias, productos disponibles y prácticas seguras de cocina.